lunes, 11 de mayo de 2009

Star trek. Así sí. ¡Aprende George Lucas!

Anoche me pasé por un cine para echárle un ojo a la onceaba película de la saga galáctica más famosa después de Star Wars. Del Star Trek original sólo había visto un par de capítulos sueltos de la serie televisiva y alguna de las películas, pero de las que el Enterprise estaba capitaneado por el profesor Xavier..., perdón por el capitán Picard, ninguna de las que contaban con Kirk y Spock al mando.

Se comenta que si eres fan de la Guerra de las galaxias no lo puedes ser de Star trek y viceversa, pero tras el visionado de ayer me parece que tendré que tomar la decisión de hacerme fan del Star Wars original (capítulos VI, V y VI) y pasarme al bando de Star trek para la futura serie de películas que den lugar a una nueva etapa gracias a esta que vengo a comentar.
Si bien las revisitaciones, actualizaciones y puestas al día de las historias de Skywalker pecaban de un exceso de ego de George Lucas, que lo llevaba a creerse un buen director, y por consiguiente nos encontrásemos con 3 películas que explican el origen de la trilogía clásica más parecidas a un buen ñordo que a una obra que haga justicia a sus predecesoras. En esta caso, el encargado de llevar a cabo la labor de lavado de cara el J.J. Abrams, director de reputada solvencia en el mundo televisivo ("Perdidos") y responsable de la algo irregular pero simpática "Monstruoso". Un tipo con ideas jóvenes y frescas, que pese a mostrar un auténtico espectáculo visual de efectos especiales no deja de lado el guión, aportando una estupenda idea a la trama para llevar a cabo una nueva serie de películas con la nueva y joven tripulación del Enterprise sin pisar la historia de las 10 películas anteriores.



Star Trek (2009) supone una actualización como pocas se han visto en el cine. Con una calidad y entretenimiento que supera a la mayoría de las originales historias protagonizadas por Spock y compañía. Si bien, es una película de presentación, el tratamiento de los personajes es tábastante logrado, el argumento no decae en ningún momento y está repleto de escenas de acción, con toques de humor puntuales. El reparto joven correctísimo, muy agradable la presencia de Leonard Nimoy, y un muy curioso Eric Bana, a quien me costó reconocer de primeras.
Todo un acierto. No ofrece más de lo mismo, le da la vuelta a la tortilla y comienza una nueva saga, respetuosa con el original, pero adaptada a los gustos cinéfilos de hoy día, con ideas frescas e imágenes actractivas. Al igual que me ocurrió cuando salí del cine después de ver Casino Royale, quiero más ...

3 comentarios:

camachuelotrompetero dijo...

Será la undécima película, no la onceava, de la saga. Es normal que hicieran ese cambio, Ibarretxe ya no es lehendakari; hace falta otro Spock.

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

Ya está el listo que todo lo sabe, que más dará si son once. Debe ser algo así como Pepsi y Cocacola. Pero para mi que me atrae poco este tipo de ciencia ficción seguro que a la mayoría de los que les gusta la Guerra de las galáxias tambien han visto Star trek y viceversa.

Anónimo dijo...

Me ha gustado la película, pero la han hecho muy "en clave adolescente". Si la hubieran hecho adulta, como Christopher Nolan ha hecho con Batman, habría sido una obra maestra mayúscula. Sin duda, de los mejores blockbusters del año.
La pongo a la altura de la primera de Star Wars (mi favorita de las seis).